Estas notas han sido escritas en vísperas del 15 de enero (el Día de la Ciencia Cubana) de 2025, y cualquier reflexión, de prácticamente cualquier tema, para que sea útil y combativa, hay que ubicarla en el contexto, muy especial, del momento mundial y el momento cubano actual.
En el mundo es un momento en que un pequeño grupo de naciones “super-ricas”, y dentro de estas una oligarquía de personas “super-ricas”, además de riquezas indecentes, han acumulado poder político. El mundo ha visto con espanto a personajes vinculados a la nueva administración de Estados Unidos, hablar de retomar el control del Canal de Panamá, de absorber Groenlandia, de anexar Canadá, y de militarizar la política con los inmigrantes…





Investigadores del Centro de Investigación Clínica y Experimental de Berlín (ECRC), en colaboración con el Centro Max Delbrück y la Charité – Universitätsmedizin, han logrado un avance significativo en el tratamiento de la distrofia muscular. Utilizando la tecnología de edición genética CRISPR-Cas9, este equipo científico ha desarrollado un enfoque prometedor para restaurar la función de la disferlina, una proteína esencial para la reparación y regeneración muscular. Sus hallazgos preclínicos,recientemente publicados en
El Instituto Engelhardt de Biología Molecular (EIMB), de la Academia de Ciencias de Rusia (RAS), y el Centro de Inmunoensayo del Grupo de las industrias biotecnológica y farmacéutica de Cuba, Biocubafarma, firmaron un convenio de cooperación para la investigación científica.







